JUAN LARA | @JUANLARAM7
8 de octubre de 2017 / 07:35 a.m.

De ser abucheado en su primer partido con Rayados en el Estadio Tecnológico a ser ovacionado por más de 50 mil aficionados en el Coloso de Acero, es como Aldo De Nigris comenzó y terminó su carrera con Rayados, una memorable en la que se queda como el máximo goleador mexicano del equipo.

Aldo se queda con el cariño de la gente por encima de los campeonatos y goles que tuvo con el cuadro albiazul, pero afirmó que todo eso fue gracias a su fallecido hermano Antonio De Nigris.

“Más allá de los goles, los títulos, todas las alegrías en la cancha, el sentimiento de alegría con la gente como se entregan. Mi hermano (Toño) abrió el camino para eso, con su carácter, después por mi paso en Tigres la gente me exigió un poco más. Yo sé que muy en el fondo querían que me fuera bien a mí para cambiar eso por aplausos, fue con la ayuda de todo el cuerpo técnico, compañeros, mi familia, directiva todo eso me ayudo para poder salir adelante en esos momentos. Los valores que puedo tener de siempre intentar ser un buen ser humano, siempre intento ser mejor como persona. Eso me llevo a tener éxito en este equipo. Toño hoy estuvo aquí, como siempre lo ha estado, disfrutando de esa gran fiesta”.

"Lo que yo cree aquí fue más pasional con el camino que abrió mi hermano. Cumplimos ese sueño de estar en el equipo de nuestros amores, algo que nunca me imaginé. La conexión que tiene la afición con los De Nigris por siempre dejar el corazón en la cancha por los colores."

Uno de los momentos de la noche fue cuando el hijo de Aldo, Patricio, ingresó de cambio por él y marcó un penal que terminó celebrando como su tío Toño.

“Estaba más nervioso que mi hijo. Se lo platique, él es más rayado que yo. Ojalá siga por ese camino, el ejemplo que le doy es tener humildad. Le comenté qué si quería entrar, si había un penal y me dijo que sí. ‘Si lo fallas no hay ningún problema’ y él estando en la casa me dijo que quería festejar como su tío Toño. Son sentimientos muy fuertes pero muy emotivos para toda la familia”.

Ya retirado, Aldo se mantendrá como embajador del club, pero sueña con ser director técnico del equipo de sus amores.

“Tengo que prepararme bien, estoy en una etapa buena, salí con trabajo, actividades. Estoy muy contento por lo que se vivió hoy. En un futuro sería mi sueño dirigir en cualquier equipo, pero más en este”.

De Nigris quería cederle el penal a su inseparable compañero Humberto Suazo, pero el andino no quiso; sin embargo, Aldo destacó que la amistad con el ‘Chupete’ perdurará para toda la vida.

“No quería, me dijo que no. Le dije como diez veces. Se me dio el penal, es bonito retirarme con goles. Eso es la escénica de ese compañerismo con Chupete. Es una amistad que queda siempre”.

AM